viernes, 13 de junio de 2014

Brasil 3 - Croacia 1

Si el mundial empezó con una injusticia no me pidan que sea clemente en este relato. Una verdadera asquerosidad fue cometida hoy en el encuentro: un arbitraje descaradamente parcializado, tan malo como la canción oficial (Jennifer López no es la misma de EEUU 1994), ha tumbado la ilusión de ver un mundial lleno de magia, fantasía, chulería y buen rock, a mirar los siguientes partidos con desconfianza.

Nishimura, miserable, has mandado al diablo la esperanza del débil.
Nishimura, rata adulona, has arruinado vidad balcánicas.

El partido empezó sin fallas, con faltas bien cobradas y el árbitro pasando desapercibido. Los brasileños intentaron controlar el balón pero los croatas tenían lo suyo, tocando con calma, acercándose de a poco a la puerta de Julio César.

Al primer escape de Hulk por la banda izquierda, Corluka impone el cuerpo haciendo volar al brasileño. Ese fue el punto de quiebre, aquí el colegiado se dio cuenta que debía hacer algo para favorecer al local, en una jugada que retrataba lo que pasaba en los primeros minutos: Brasil intentaba  entrar pero Croacia no lo permitía; Brasil buscaba el gol pero a Croacia no le daba la gana.
De tanto buscarlo, los brasileños lo encontraron... en propia puerta.
El estadio enmudecido, salvo por el puñado de croatas que vislumbraban el camino: el juego pausado de Modric y Rakatic, junto con los centros de los costados.

Todo iba bien, hasta que Nishimura no muestra la roja al 10 brasileño, sino que predispuesto a perdonar una acción alevosa, lo amonesta con la amarilla. Luego vino el gol del empate. Un disparo que si Neymar tuviese que rematar diez veces así, no acertaría ni uno.

El segundo tiempo fue un regalo: un penal inexistente demostraba que Brasil sería el ganador del partido estuviera como fuere juego. No creo equivocarme si dijera que a esas alturas uno ya sabría cómo acabaría el compromiso. El robo del siglo.
Croacia pisó el acelerador los últimos minutos y puso contra las cuerdas a Brasil, como era de esperarse, puesto que a lo largo del partido demostró tener mejor fútbol y elaboración.

Yo vi el partido dos veces, y créanme cuando les digo que en la repetición, hasta el minuto 87, Croacia lo empata, y a Neymar no lo sacan por Ramires sino por Dante para defender, pues los croatas se van con todo en busca de la remontada.

Pero nada es perfecto en la vida real: Rakitic se manda una deposición en salida que Oscar aprovecha en robar para luego definir de punta, abajo, en el palo de Pletikosa. El único buen gol del partido, ayudado por el balón rápido que es lo que quiere la FIFA para que hayan más goles.
Finalizado.
Brasil consigue sus primeros tres puntos como era de esperarse. No me sorprendería que sigan habiendo arbitrajes de este tipo en lo que resta del mundial para favorecer al anfitrión o a los más grandes.

Por eso que no tengo como a favoritos a Brasil ni a España ni a Argentina ni a Alemania ni a ningún otro grande. Yo apuesto por los que nadie apuesta, yo tengo como, más que revelación, candidatos a Colombia, Chile y Croacia.

La primera víctima fue Croacia, pero no se desalienten pues estoy seguro que los balcánicos llegarán muy lejos en este mundial que recién empieza.




No hay comentarios:

Publicar un comentario